viernes, agosto 25, 2006
miércoles, agosto 16, 2006
El Viejo Cantinero Cap. # 16
Capítulo 16
En ese momento de lucidez, no tuvo otra reacción más que correr al Big Ben con todas sus fuerzas.
‘Todavía hay tiempo… son las ocho…’. Las calles eran un laberinto ya conocido, asi que no tardó mucho en divisar la calle que ofrecía la vista de los pies del Big Ben.
Miró a todas partes antes de entrar al Palacio de Westmister, buscó guardias, pero no los encontró, cosa que le preocupó.
Al adentrarse fue encontrándose con una loca destrucción, sangre, muebles rotos, y algunos guardias muertos. Al llegar a la puerta que daba a las escaleras del techo, encontró a un guardia doliéndose que una pierna.
James se dirigió al guardia con voz pausada y cansada:
-¿qué paso aquí?
-Alguien vino, con un muchacho, lo detuvimos y mató a los que tuvo enfrente…-la voz del guardia tenía un gran dolor- creo que soy el último que queda…
James vio la puerta abierta y ayudó al guardia a ponerse de pie.
-tenemos que ir arriba, sino, el chico va a morir.
-¿Qué?
El guardia rechazó la ayuda de James y se sacudió la tierra y la sangre seca del uniforme. Al incorporarse habló con voz fuerte y serena:
-vamos, no tenemos tiempo que perder…
James iba al frente, subía cada escalón con fuerza y le taladraba la cabeza la idea de perder a Aubert, igual que a Marianne.
De vez en cuando volvía la mirada para observar los lentos y doloridos pasos el guardia.
De nuevo encontró el roble de la puerta y giró de la perilla de escarlata. El aire frío de la noche los recibió poniéndoles la carne de gallina.
James de nuevo se dirigió al guardia:
-¿Dónde están las demás escaleras para llegar a la cima del Big Ben?
El guardia respiró hondo y después señaló otra puerta grande al otro lado del techo, debajo del Big Ben.
-está bien. Entonces vamos.
Ninguno de los hablaba, y no hacía falta, puesto que la misión en que se encontraban no era para socializar, sino para salvar una vida.
La puerta estaba entreabierta, así que entraron sin problema. Comenzaron a subir, cada escalón era un reto para ambos, pues sus piernas estaban dañadas. La luz de la luna entraba, indiscreta para iluminar el paso de ambos hombres. La enorme maquinaria del Big Ben era intimidante y fascinante a la vez, el estilo gótico ofrecía un espectáculo digno de detenerse a observar, pero no debían perder un solo segundo.
Al llegar a la cima, gran parte de maquinaria se alzaba frente a ellos. Se encontraban en una plancha de acero, la maraña de acero rodaba cerca de ellos y en el centro había un hoyo con un barandal. Dentro, se podía ver el porqué del nombre de Big Ben: una campaña de acero enorme daba resonante tic toc cada cierto tiempo. Unos vitrales se alzaban en lo alto al terminar el barandal.
Caminaron más cerca al Big Ben y divisaron entre las sombras a una figura prisionera en cuerdas: era Aubert.
Y, a cada lado, ensangrentados y agitados, se encontraban su padrastro y el doctor Smith.
martes, agosto 08, 2006
Cholos...
Bien...
He visto eso repetirse tantas veces que
ahora puedo tomarlo como Ley.
¿Qué tienen los cholos que tooodos los demás
no tengamos?
¿A qué me refiero?
Tal vez algunos sepan la respuesta.
Me refiero a que la mayoria de los cholos
tienen mujeres bonitas...
¿Qué encanto tienen los cholos?
¿Su manera tan 'peculiar' de vestir?
¿Su aparente rudeza?
¿Su refinado vocabulario?
¿O su devoción religiosa?
Jamás lo sabré... ¬¬'
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UPDATE:
Stravaganzza - Hijo de la Luna (Cover de Mecano)
Sientan el Poder...
sábado, agosto 05, 2006
El Viejo Cantinero Cap. # 15
Capítulo 15
Al despertar, James sintió la lengua seca y el dolor del pie volvió a azotarlo, se levantó del frío suelo, caminó detrás de la barra y tomó una botella de Vodka y derramó un poco en la herida del pie. Sintió un extraño olor y gruñó al sentir el ardor y dirigió su mirada hacia el bar.
Dejó caer la botella, que se destrozó en el suelo.
Todo estaba destruido, sillas rotas, regadas por todas partes, mesas rayadas y se percató de que había cerveza por todo el lugar.
Vio la pared junto a la puerta y vio una mano ensangrentada, siguió con la mirada el rastro y encontró un mensaje que decía:
Buen trabajo
Aunque la satisfacción te dure poco
A las doce, es la hora
No creo que me encuentres en un tiempo corto
Porque estoy en lo más pequeño de las cosas…
Tic, toc, tic, toc…Aubert espera
El mensaje le dejó atónito, ‘tiene a Aubert’. Fue a sentarse y puso su mente al máximo, ¿A dónde lo habrán llevado?, no podía recorrer todo Londres buscando, porque podría estar en algún tejado esperando a que llegara para matar a Aubert.
Miró por la ventana y vio a través del rojo y el verde que era de tarde… casi no había gente en la calle.
De repente le pareció que Londres era una ciudad tan misteriosa que cualquier lugar le parecía bueno para tomar un rehén. Se volvió a la casi oscuridad que ofrecía el New Anthem y de repente le invadió la desesperación. ‘No dejaré que suceda de nuevo. ¡No! ¡Jamás!’
Imaginó al pobre Aubert, lo había apoyado en todo, había dado gran parte de su fugaz juventud para ayudarlo, y ahora se encontraba atado, asustado y a punto de morir.
James salió del New Anthem y dio un grito desesperado que hizo volar a unas pocas palomas cercanas. Se pasó las manos por la escasa cabellera café-grisácea y esperó… la noche comenzó a cubrirle y la desesperación lo carcomía.
No pudo más y se susurró a sí mismo:
-necesito tiempo, necesito tiempo…
Miró al guardian Gran Ben, que miraba todo con un enorme ojo crítico… y entonces comprendió.
‘Lo mas pequeño…es un antónimo, tic toc…’
Ya no había duda.
‘Es el Big Ben…’
jueves, agosto 03, 2006
Sólo una vez
cuando estoy inspirado me
viene a la nariz una clase de
olor entre agrio y citrico...
y acaba de llegar...
no creo que haga falta comunicarlo
que el único día que he sentido casi
todos sentimientos (valga la redundancia
sepa lo que es redundancia, verdad, pero
que importa)...
si, adivinaron:
26 - Mayo - 06
Enojo.- En la mañana, cuando me dijeron
que tenia que ir a la escuela en vez de esperar
afuera de La Calafia.
Desesperación.- Contar las horas de escuela y ya
saliendo... esperar a que todos se cambiaran
e ir por todos mis acompañantes, y esperando
afuera de la Calafia.
Calor.- Obvio... siempre... todo el día.
Alegría.- Todo el Concierto... neta que fue el
mejor día de mi P*ta vida.
Tristeza.- Al final del concierto... pero pasó
algo que si quieren saber, en persona les contaré
porque por acá no creo que me hagan mucho caso.
Dolor.- El Beto me pisó un pie mientras saltabamos
y me golpeé la pierna mientras cruzaba por las cosas
metalicas para poner los brazos :P
Me faltan sentimientos...
pero por segundos mi mente se vuelve
como la de Faffy, de Dave: El Bárbaro
y no da para mas que poner...
y ÉSTE es uno de esos segundos.
¡¡¡ CABRONEEEEEEEEEES !!!




